Zoología seccionada

 

El Naturalista Conradus Gesnerum autor de alguno de los tratados zoológicos más importantes publicados en el XVII, descartó incluir una serie de grabados en sus tratados por considerarlos inapropiados para su época.

La serie describía cinco grupos de animales: reptiliae (tortugae y lagarterum), anfibiae, pecerum y aviae que habían sido sometidos a experimentos quirúrgico-biológicos consistentes en seccionar las cabezas de estas especies para comprobar si podían seguir viviendo sin ellas. Para gran sorpresa del científico los animales representados en las láminas se desarrollaron sin problemas demostrando una verdead peligrosa para la época: que cuerpo y cabeza pueden funcionar perfectamente separados. Gesnerum estimó que el tiempo que un cuerpo puede vivir sin cabeza oscila entre los siete y doce años dependiendo del vínculo emocional que el animal había desarrollado entre sus partes. Así animales más arraigados a la cabeza tenían menor posibilidad de sobrevivir autónomamente que aquellos que prácticamente no la utilizaban.